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miércoles, 21 de noviembre de 2012

“CUANDO YA NO QUEDE SITIO EN EL INFIERNO LOS MUERTOS CAMINARAN POR LA TIERRA”



Hola a tod@s,

Como hace poco se ha estrenado la nueva temporada de The Walking Dead, fue el festival de Sitges y también Halloween, me gustaría hablar del subgénero de terror zombi, que ahora tranquilamente podría decirse que se ha convertido en un género por sí solo. 

Es curioso como la palabra zombie ha creado una imagen aterradora que ahora se utiliza bastante en diferentes tipos de relatos. Obviamente si lo piensas es normal. Los zombis se derivan de su condición sobrenatural y conducta hostil: Lo que antes eran seres humanos (familia, amigos, conocidos, padres, hijos e hijas) ahora se avalancha sobre nosotros, levantándose de la muerte, con la necesidad más primaria: alimentarse, teniendo en cuenta que su mordedura es infecciosa, convirtiéndote también en muerto viviente. Y la única manera de acabar con ellos es con un disparo en la cabeza, cercenársela con un hacha o un martillazo en el cráneo.


Está claro que en la actualidad que vivimos el subgénero zombi ha creado, de alguna manera, su propia sociedad: amenazando a nuestra sociedad humana. Y todo esto gracias a George A. Romero, dejando de banda cualquier cosa cultural o de religión relacionada con zombis, con La noche de los muertos vivientes (1968) que fue el inicio de todo, hasta los ya cadáveres corredores, más bien infectados, de 28 días después (2002) de Danny Boyle.

Lo que quiero explicar es como los zombis han pasado de ser una amenaza putrefacta andante, a cada vez algo más hasta acabar en una especie de sociedad alternativa a la humana, mostrado en un número ya muy considerable de películas (sin hablar de los cómics, literatura y, sobre todo, videojuegos). Pero, todo este tiene raíz en Romero que fue el pilar clave en la perspectiva “social” zombi. 

Todo esto tiene sus etapas, dónde yo veo dibujadas tres niveles perfectamente: primero, las películas, por cortesía de Romero; donde se han ido formado la bases, por aquel entonces del subgénero de cine B, y habiendo miles de versiones, segundo, los videojuegos, inaugurando por completo el género survival horror con Resident Evil;  de esta manera entrando aún más en la cultura pop y estableciendo definitivamente los zombis por infecciones víricas y por último, los cómics, The walking dead; que han ayudado a entrar más aún los zombis en la cultura y creando su propio género y sociedad (sobre todo gracias a la adaptación del cómic a la pantalla doméstica). 

Más o menos, para mí, esas son las bases que han construido la sociedad zombi. Ahora, vayamos paso a paso.

En los inicios del cine zombi, todavía no se había formado para anda dicha sociedad, ni tampoco los muertos vivientes como los conocemos ahora: devoradores de carne humana (o de nuestro cerebro), y la infección mediante su mordisco. En su nacimiento, la creación de los zombis tenía lugar como consecuencia de prácticas vudú, magia negra o hechicería, convirtiendo a los zombis en esclavos al servicio de los humanaos: como sucedía en el film de Victor Halperin, La legión de los hombres sin alma, en 1932 con Bela Lugosi como protagonista y dueño de los zombis. 


En este film utilizan a los zombis como mano de obra haciéndoles trabajar día y noche, sin detenerse para comer, sin salario ni derechos laborales, están muertos y carecen de todos estos privilegios. Hay que recordar que el canibalismo se introdujo mucho más adelante. Esto culmina con el alzamiento de los esclavos matando a su dueño. Pocos años después se hizo la secuela, La rebelión de los zombies (1936), haciendo énfasis en la revuelta de los muertos contra los vivos.

Este tipo de zombis, esclavos carentes de autonomía, se volvería a tratar más adelante pero con matices más políticos por Wes Craven en La serpientey el arco iris (1988), en la cual también recrea con fidelidad el proceso de zombificación practicados en Haití.

Hay que remarcar también la influencia de Frankenstein, en el mediometraje protagoniza por Boris Karloff, The Walking Dead (1936). Aquí aparecen los primeros zombis llevados a la vida de manera científica. 


Más matices se le fueron introduciendo a los zombis como en Yo anduve con un zombie (1943) de Jacques Tourneur: construyo un relato fantástico de amor lírico usando el tema de los muertos vivientes como contrapunto al más estilo amour fou. En 1957 se reforzó el tema de invulnerabilidad de los zombis como seres muertos que no precisan respirar convirtiéndolos en subacuáticos en Zombies of Mora Tau. Este hecho se repetiría con frecuencia en films como Le lac des morts vivants (1981), también utilizado por Romero en La tierra de los Muertos Vivientes (2005) y por Paul W.S. Anderson en Resident Evil: Venganza (2012).


Durante los años cuarenta y cincuenta se forjaron las raíces, unos seres alejados de cualquier realidad empírica con temas como el vudú y la magia negra. Para esta época los zombis ya se consideraban una amenaza lenta pero implacable, unas criaturas invulnerables con solo la posibilidad de detenerlos con la destrucción del cerebro. Aquí ya se erguía los principios de un modelo alternativo de sociedad de la civilización humana. 

De los esclavos siniestros pasamos a la nueva humanidad, a los pilares de la perspectiva social del cine zombie creado por George A. Romero. Con su saga, Romero, empezó a dibujar el hundimiento de la sociedad humana hasta la conquista por los muertos vivientes de la tierra, ganándose su lugar en el mundo. Una guerra entre el mundo de los vivos y el de los muertos, una guerra contra la ciencia y las fuerzas sobrenaturales (un tema ya tratado multitud de veces). En estos films elimina cualquier tipo de magia y otorga la vida de los muertos a la radiación, a algo más científico, y enfatiza en la infección por mordisco y el canibalismo, ya mítico en los zombis.

La noche de los muertos vivientes (1968) empezaba a dibujar el desmoronamiento de la civilización y las bases de la sociedad zombi con detalles y pequeñas ideas durante todo el metraje. Por ejemplo, la película empezaba dónde termina la vida humana, un cementerio. La casa dónde se desarrolla la cinta también es uno de los puntos clave; se convierte en otra cosa: en un lugar fuera de toda vida doméstica normal: hay que tapiar ventanas y puertas, quemar sillones y otros objetos para la defensa personal, etc. Se convierte en todo un bastión de defensa contra los seres que acechan la casa para obtener su comida. Obviamente, esto ahora es muy común y tan típico que no obtiene la misma importancia, pero hay que tener en cuenta que fue la primera película en tratar este tema. 

También hay que destacar que fue la película más bestia, cruel, violenta y gore que se había hecho por aquel entonces, aunque ahora parece un poco sosa. Cuando la vi por primera vez sentí asco, pero un no asco de rechazo hacia el film, sino una sensación de anguina con los seres putrefactos, hecho que ningún otro film ha conseguido.



En esta película todo se ve provocado por la caída de un satélite a la tierra que por su radiación hace que los cuerpos muertos cobren vida y hagan que se levanten de su tumba, solo con el instinto más básico, el de alimentarse.

Al final del film las muertes tienen una importancia muy simbólica, Barbara morirá a manos (o bocados) de su hermano zombi, y Helen por su hija zombi Karen. Sin olvidar la muerte de Ben, único superviviente en la estancia en la casa durante la noche, asesinado por los policías al confundirlo con un zombi y quemado junto a los muertos. La cinta concluye con una hoguera dónde se queman todos los cuerpos de los zombis que van cazando. El fuego es tratado como símbolo purificador como se hacía en la edad medieval para destruir todo tipo de hechicería satánica, dando a entender la desvinculación de los zombis con la magia negra. De este modo, tenemos el alejamiento definitivo de los muertos vivientes de su antiguo rol como esclavos de los humanos y  de su propia reinvención empezando su lenta pero contundente conquista del mundo.



A paso lento pero seguro, continuaba la invasión zombi proporcionada por Romero en Zombi: el amanecer de los muertos vivientes (1978). Estamos en el punto en que la epidemia avanza e invade las ciudades sembrando el caos. Las fuerzas militares y los SWAT intentan contener la invasión, pero es imposible. La mayoría de los supervivientes huyen a refugios militares, pero  un pequeño grupo no lo consigue y se atrincheran en un centro comercial. 


El centro comercial es símbolo del peligro, en el primer film la invasión empezaba, por lo tanto, el refugio era pequeño: una casa. Esta vez, la invasión es más grande, por lo tanto el refugio es también más grande y con más probabilidades de peligro. El centro comercial también se convierte en una parodia de la condición humana, y una crítica de nuestra condición de la sociedad, con zombis andando idiotizados por las tiendas. Así, de esta manera, convierte a los zombis en el símbolo negativo de los seres humanos. Aquí vemos como los zombis se ven convertidos en una especie de familia, siempre actúan colectivamente, aunque alguna vez encontramos uno solo deambulando por ahí.

El proceso de conquista del mundo se vería concluido en 1985 con El día delos muertos. Los zombis se han apoderado del planeta, y el número de humanos queda reducido a pequeños grupos de personas en refugios bajo tierra. El film se centra en un grupo de humanos confinados en una base militar subterránea en que intentan estudiar los muertos vivientes para encontrar su punto débil y acabar con ellos.


Aquí llegamos perfectamente a la oposición del ejército zombi y al del ejército humano (este básicamente convertido casi en la despensa de los no-muertos). La sociedad zombi se está acabando de perfilar completamente.

En el film nos demuestran también como los humanos intentan domesticar a un zombi con la finalidad de llegar a humanizarlo (hecho que veremos repetido en Resident Evil 3: Extinción (2007)). Este es el caso de Bub un muerto viviente prisionero de los militares que acabará asimilado los valores negativos de los humanos, simbolizado por las armas de fuego. De esta manera nos demuestra que los humanos somos y seremos siempre la oposición débil y estamos condenados a perder contra los zombis.  



Con La tierra de los muertos vivientes (2005) tenemos la visión más completa de la sociedad zombi dónde la línea que separa a los humanos de los muertos vivientes es completamente borrosa. Los zombis se han adueñado del mundo y el último grupo de humanos que queda con vida consigue sobrevivir en una ciudad amurallada aparentemente fuera de peligro.

Aquí vemos la dualidad que formaban los otros films completamente definida: el mundo de los zombis, que viven a su manera en paz en busca de comida, y el mundo de los humanos, que viven gobernados por el crimen, la corrupción y la violencia en busca de comida. Básicamente los verdaderos monstruos acaban siendo los humanos.

Al parecer se consigue vivir en harmonía con los zombis, cada uno en su mundo. Pero todo cambiará cuando un ataque por los humanos a un pueblo zombi en busca de comida, invadiendo su territorio, matándolos de manera “indiscriminada”. Así pues Big Daddy, que parece ser el líder, un zombi “mentalmente” más evolucionado que los demás, empieza un ataque colectivo a gran escala contra los humanos movido por otro valor negativo de la raza humana: la venganza. En un mundo donde todos fingen seguir vivos, los zombis han acabado ganándose su propio lugar y a los humanos no les queda más remedio que para sobrevivir tengan que deambular a lugares dónde no estén los muertos vivientes (hecho que ya se utiliza de forma recurrente en películas como 28 días después (2002), Resident Evil 3:Extinción (2007) o cómics como The Walking Dead (2003)).



En todos estos años George A. Romero se convirtió en el creador y todo un referente del género zombie y de su sociedad. Influenció a multitud de directores y artistas de todo tipo. Pero está claro que otras películas ayudaron a terminar de cuajar el término de esta nueva sociedad, antes de llegar a ser considerado un género propio.

Así pues, durante los años setenta y ochenta las salas se vieron inundadas de películas de zombis que ayudaran a expandir su subgénero de serie B por todo el mundo y ampliando sus características y escenas gores. Desde Nueva York bajo el terror de los zombis (1979), dónde hay una escena de un zombi peleando con un tiburón, muertos vivientes de origen nazi en Shock Waves (1977) y la primera película de zombis corredores con La invasión de los zombies atómicos (1980).

Este boom hizo que se re-interpretaran las películas de Romero como El regreso de los muertos vivientes 1 (1985) y 2 (1988) e influenciara al género de terror como la franquicia de Evil Dead de Sam Raimi, pues en esta saga los monstruos no son zombis, pero se les parecen. Durante esta época se hicieron películas de zombis sin parar: No profanar el sueño de los muertos (1974), Virus: Exterminio (1980), Miedo en la ciudad de los muertos vivientes (1980), El más allá (1981), Re-Animator (1985), El cementerio viviente (1989), etc. Durante esta época se experimentó sin parar, otorgando a los zombis nuevas cualidades y diferentes origines, ya muy tópicos ahora, como radiaciones nucleares emitidas por satélites, experimentos científicos, puertas del más allá de origen diabólico, por un virus bacteriológico que se libera accidentalmente, monstruos, o simplemente nos encontramos de golpe con un zombi, sin saber de dónde viene ni como ha pasado (tema muy recurrente actualmente).


Durante los ochenta también se puso de moda buscarle la sonrisa a los zombis, pero el pionero en utilizar los muertos vivientes fue Bob Clarck en 1973 con Children shouldn’t play with dead things. Este film fue el iniciador de parodiar el subgénero. Como he comentado, cuando el cine dejo de incluir a los zombis haitianos y se decantó más por estilo de Romero las películas tuvieron un éxito mucho más afortunado con películas como El terror llama a su puerta (1986) incluyendo un gore pasado de vueltas que inauguraría el subgénero splatstick. Esto influenciaría al estilo de Terroríficamente muertos (1987), la continuación de Evil Dead (1981) y enfocaría el nuevo recorrido de la saga, El ejército de las tinieblas (1992). Y, también, se utilizaría recurrentemente este tipo de subgénero hasta ahora.


Con esto tenemos los primeros grandes pasos de los zombis. Pero creo que fue en los noventa, con la entrada de los zombis en los videojuegos de forma sólida fue lo que les hizo entrar del todo en la cultura popular. Y esto fue con la gran saga de CAPCOM Resident Evil. Pero antes de entrar en los videojuegos, quiero remarcar que las películas de zombis tuvieron un ligero bajón en los noventa, destacando títulos como BrainDaed: Tu madre se ha comido a mi perro (1992) de Peter Jackson y El diablo metió la mano (1999), ambas comedias muy interesantes. En esta época se hicieron continuaciones de pelis de los ochenta como Cementerio viviente 2 (1992) y El regreso de los muertos vivientes 3 (1993), solo vale la pena destacar el correcto remake de La noche de los muertos vivientes (1990) por Tom Savini.

Sobre los mediados de los noventa este género invadió los videojuegos creando al 100% el survival horror, pues ya tuvo sus inicios con Alone in The Dark (1992) y SweetHome (1989). No me quiero expandir mucho en este tema, porque podría ser un sinfín… Ya lo haré más adelante en el blog de videojuegos Enjoy The Game (que por cierto… debería actualizar ya, hace meses que no lo hago). Hay que destacar juegos que trataron el tema zombi con diferente perspectiva: uno en 3D como shooter, Wolfenstein 3D, en 1992 y otro más de acción en 2D por la compañía LucasArts, Los zombies se comieron a mis vecinos, en 1993.

En 1996 llegó para la videoconsola Play Station el juego Resident Evil.

El juego cogió lo básica de la saga de Romero: la angustia de enemigo que te atacan sin parar, el hecho de atrincherarte donde sea y con poca munición. Este juego triunfo pro hecho de la supervivencia y la investigación cogiendo a los zombis como enemigos, para explicarnos uno historia que deba mucho de lo que parecía: una corporación privada, Umbrella, intenta crear al perfecto guerrero, un soldado que jamás puede caer en el campo de batalla mediante armas bioquímicas: un virus, el T-Virus.

Las tres primeras entregas, Resident Evil (1996), Resident Evil 2 (1998) y Resident Evil: Nemesis (1999), son las mejores de la saga y cumplen al 100% con el esquema de Romero (aunque luego también salgan monstruos y mutaciones asquerosas).

Siguiendo la propagación que utiliza Romero, el primer jugo nos explicaba el inicio de la invasión en una mansión apartada de la ciudad, donde descubriríamos una verdad terrible.

Aquí podéis ver un vídeo de la introducción del juego original, donde se muestra sus influencias.



El segundo videojuego el virus se expandía por la ciudad y sus habitantes se convertían en zombis. En este juego, por eso, la trama sucedía todo por la comisaria de la ciudad. Similar a la continuación de La noche de los muertos vivientes, pero que era en un centro comercial.



Os dejo al anuncio comercial que dirigió Romero para el juego… ¿Qué hubiera pasado si él hubiera hecho la versión cinematográfica de Resident Evil? Nunca lo sabremos, que lastima.



La tercera parte se desarrollaba por toda la ciudad y sucedía 24 horas antes del segundo juego. Aquí ya había un pequeño cambio en la saga y es que introducía un poco más de acción que en las anteriores pero aún mantenía la esencia clásica. La secuencia inicial  del juego recuerda mucho al inicio de El día de los muertos vivientes: la policía local y los militares intentando contener la infección e invasión zombi.



Así pues, entramos en el siglo XXI y, para mí, el subgénero sufrió un cambio agridulce: se expandió, comercializó más y se volvió en un fenómeno de masas convirtiéndose en su propio género, pero creo que perdió fuerza, mucha, por este tipo de mutaciones.

Los zombis han invadido multitud de medios y en tipos de narración: videojuegos, películas, libros, cómics y series de televisión. Un éxito.

Aunque se popularizará el género, obviamente no pasaba por su mejor momento, los muertos vivientes ya no dan miedo y la mayoría de productos han optado más por la acción y el gore (que no está nada mal, pero llega un punto que cansa).

Como he dicho, Alone in the Dark inició el género del survival horror, pero Resident Evil lo considero la madre de todos los juegos de terror contemporáneo. Obviamente también tuvo un cambio de registro muy claro que empezó en la tercera parte (Némesis) y continuaría con Resident Evil Code: Veronica X (2000), muy buen juego, por cierto, y que se consolidaría con la siguiente parte numerada, Resident Evil 4 (2005). Los zombis desaparecerían para dar pasa a los “infectados” y a la acción, cambiando los cánones a algo más similar a un action horror. Este ciclo se cerraría con la Resident Evil 5 (2009) intentando poner punto y final a la saga. Pero la gente quería más y mejor, así pues nos brindaron Resident Evil 6 (2012) denominándolo dramatic horror una mezcla entre acción y survivial horror.



No quiero ni hablar de Resident Evil Operation Raccoon City (2012), gracias. ^^

El gore y la acción inundaron las consolas y los PC en las franquicias de los videojuegos de zombis, como es el caso de Dead Rising (2006), un homenaje 100% al cine de Romero. El juego transcurre en un centro comercial y durante 72 horas debemos sobrevivir ante una horda de zombis y salvar a los supervivientes.


Con Dead Rising 2 (2010) la trama nos situaba varios años después de los acontecimientos del primero. Esta vez el juego trascurría en Las Vegas y deberíamos buscar una cura para nuestra hija para que nos convierta en un zombi.

Realmente una saga que es bastante entretenida.

Estaba claro que el impacto de los videojuegos era muy grande, todo es mucho más directo, se busca el terror con contemplaciones y la acción directa. Este fue los motivos por los cuales los videojuegos Left4Dead (2008) y Left4Dead 2 (2009), un obra interactiva llena de sangre, acción y gore al estilo clásico. Hay distintas fases protagonizada por cuatro personajes (3 chicos y 1 chica) que han de conseguir llegar con vida cooperando entre ellos hasta el vehículo de emergencia antes de que se largue sin ellos.



Para terminar con este breve repaso de los zombis en los videojuegos quiero mencionar una obra clave como el simpático y estratégico Plantas contra Zombis (2009).

Era de esperar que los zombis saltaran a otros tipos de videojuegos, como fue en el caso de Call Of Duty y su Modo Zombie que se incorporaría en World At War (2008), en que debemos sobrevivir a diferentes rondas mientras detenemos el asalto de los muertos, que continuaría en Black Ops (2010), con diferentes expansiones como el divertido Call of The Dead (2011) y Labs Rezurrection (2011), y Black Ops II (2012), pero con nuevas formas de juegos: Tranzit, una campaña con cuatro jugadores en un mundo grande y explorable (muy similar a Left4Dead), y Grief, dónde dos equipos se enfrentan en una batalla por sobrevivir a oleadas de zombis.



Realmente creo que el hecho de añadir zombis a los juegos ayuda a ampliar las horas que pasaras viciándote (y en cierta manera, al menos yo, siento que he invertido bien el dinero) y más aún si tienen una buena campaña e historia. Este es el caso de Red Dead Redemption (2010) y su DLC Undead Nightmare (2010).



Aunque este tipo de juegos vayan cambiando y evolucionando, para mí siempre me quedará el gran recuerdo y origen de los videojuegos de zombis la escena del primer zombi de la saga de Resident Evil, que gira lentamente hacia nosotros mientras devora a nuestro compañero.

Ahora, por lo que se refiere a las películas llegó sobre todo el nuevo lenguaje de un sub-género denominado fast-zombie. Este merito se le otorga a Danny Boyle con 28 días después (2002), básicamente un film sin zombis (pero con una similitud considerable) y con una influencia muy grande para el género. De aquí surgirían los “infectados”.

Esto cultivo el cine zombi, ya que pues muchas veces los zombis son secuelas de una infección por culpa del gobierno o experimentos fallidos. De esta manera se realizarían remakes como Infectados (2009) o The Crazies (2010).

Boyle básicamente popularizó un género ya realizado en el libro El díade los trífidos (1951) y el film La invasiónde los zombies atómicos (1980) antes que las influencias de los films de Romero. Pero, obviamente es un film clave ya que nos sitúa en un punto de inflexión en los zombis pues se asumiría como modelo a seguir en las cintas posteriores.

Fue un cambio grande, pues como se modificaron las características y configuración de los muertos vivientes, su lentitud, ya no eran necesarios planos lentos y pausados con panorámicas previas al ataque, los zombis ya no dan miedo, este tipo de tensión se anula al poder correr, por lo tanto su papel delante de la cámara ha de cambiar. La profundidad de campo es variada, solo distinguimos siluetas sin ver gran cosa, antes el zombi era perfectamente encuadrado y definido en el plano. También aumenta el uso de efectos de sonido de movimiento y volumen alto, no es necesario enseñar el aspecto del monstruo para generar tensión, su silueta ya lo hacía por si sola. Los momentos más movidos se convertían en acción filmada de forma sucia y con más movimiento con cámara “al hombro” i no tan fija, remarcando primeros planos y detalle. Y, obviamente, cambió la figura del zombi alejándolo completamente de su estado esquelético y putrefacto a seres más bien con ojos rojos desorbitados y con la boca manchada de sangre.

Todo esto fue una gran influencia al cine de zombis hasta la fecha, incluso en películas como la española [REC] (2007) por Jaume Balagueró y Paco Plaza (lástima que en sus continuaciones pasaran de ser infectados/zombis a posesiones demoniacas, un fiasco) o la francesa La horda (2009).


Aunque, para mí, el claro ejemplo de cine fast-zombi es la secuela del film de Boyle que realizó Juan Carlos Fresnadillo, 28 semanas después (2007). Aquí podemos ver claramente la estética sucia y la amenaza continua de los “muertos”.

Las películas de zombis empezaron a salir por todos los lados desde homenajes al género de serie B de la década de los 70, con Planet Terror (2007) de Robert Rodriguez, hasta remakes muy pobres como el caso de Day of the Dead (2008). Por supuesto, no puedo olvidar las películas basadas en la saga Resident Evil (2002, 2004, 2007, 2010, 2012), adaptaciones realizadas la mayoría por Paul W.S. Anderson (no todas como director). La calidad del resultado era más que dudosa y con desiguales resultados. Solo el primer film parece interesante y con un estilo a la serie B del género, todo lo demás un insulto a la franquicia. Pero si me gustaría resaltar las películas realizadas en animación en 3D Resident Evil: Degeneración (2008) y Resident Evil: La Maldición (2012), muchos más interesantes, atractivas y fieles a la saga.


Me hubiera gustado saber cómo sería el film de Resident Evil por George A. Romero que llegó a escribir y a punto de dirigirlo. [Si clicáis aquí tenéis la copia del guión].

Obviamente, obviamente también se reactivaron las parodias del género, en las que hay que destacar Zombies Party (2004), un homenaje por eso más directo a las películas de Romero. También hay que mencionar la película Bienvenidos a Zombieland (2009), con una introducción al film increíble.



Hay proyectos aún más curiosos como la adaptación del manga Tokyo Zombie (2005), la peculiar salida de vueltas Poultrygeist: Night of the Chicken Dead (2006), la pobre Zombie Strippers (2008) o la cubana Juan de los Muertos (2011). Una idea original que se intentó llevar a cabo y prometía fue Zombis Nazis (2009), una especie de remake paródico, pero con más humor negro, al argumento de Shock Waves (1977). Resultado, para mi gusto: un intento fallido.

 
Una película que me gusta mucho al estilo splatstick en los muertos vivientes es la película Doghouse (2009) de Jake West, en que el virus solo afecta a las mujeres. El film tiene guiños muy buenos  con un gore muy divertido y toques cínicos interesantes a las relaciones de pareja y guerra de sexos.



Y por último y no menos importante, de hecho yo la considero, de momento, el mejor film de zombis moderno, Amanecer de los muertos (2004) de Zack Snyder. Un remake de Dawn of the Dead de Romero. Una película bastante violenta muy bien dirigida, entretenida y con buen sentido del humor en ciertas ocasiones. Hace falta destacar los títulos de inicio con la canción The man comes around de Jhonny Cash.



Por si con todo lo que había era poco, los zombis saltaron a las páginas. Max Brooks escribió el libro de Guerra Mundial Z: Una historia oral de la guerra zombi (2006, aunque en España se publicó el 2008). El libro es un conjunto de entrevistas de los supervivientes de la guerra des de la aparición del primer infectado hasta el final de la guerra. Este libro supone una especie de continuación del libro Zombi – Guía de supervivencia (2003, también publicado en España el 2008), básicamente un manual para poder sobrevivir a una posible invasión zombi.

Hay que decir por eso que ya se podían encontrar libros y comics de zombis basados en el videojuego de Resdient Evil. Pero los libros de Max Brooks han supuesto un gran éxito en todo este mundo de los zombis y los adictos a estos monstruos que protagonizará Brad Pitt. En teoría se estrenará en Agosta del 2013. Y, realmente, después de ver el tráiler tengo muchísimas ganas de verla. (=



De las páginas de los libros pasamos a las viñetas de los cómics de The Walking Dead (2003, España en 2005) de Robert Kirkman.

Los finales son difíciles. Pero, ¿realmente hay algo que termina? Esta es con la idea que Kirkman empieza esta historia. El autor no se molesta en explicarnos los orígenes de cómo llegó la muerte, lo hemos visto muchas veces y de muchas maneras. No se preocupa de explicarnos el origen de estos muertos vivientes, ni de explicarnos ningún final, porque no lo hay, no es lo que importa. Lo único que importa es el camino que queda por recorrer, un camino que nunca acaba y sus caminantes: vivos y muertos. Nos narran la historia de supervivencia de una desmoronada civilización ante una sociedad zombi, en la que a veces el verdadero temor son los vivos. Una guerra entre dos mundos condenados a no entenderse donde los zombis han ganado la partida a la humanidad entera.

Y esto es lo que ha hecho, principalmente, grande a esta historia.


Para la historia de estos comics se inspiran directamente en el legado de Romero: La lentitud de los zombis, su aspecto putrefacto, el uso del blanco y negro y la profundidad social y emocional de los personajes. En resumen, un mundo post-apocalíptico sucio y basto con el temor de la figura del skeleton zombie, eliminando a los infectados fast zombie y/o posesiones demoniacas ya muy gastadas y poco originales.


Obviamente la adaptación de este cómic ya era de esperar que tarde o temprano se haría. Así pues fue en 2010 de la mano de Frank Darabont. Y está siendo un éxito.
 
La adaptación del cómic de Robert Kirkman sigue sus propios pasos con algunas similitudes, creando de esta manera un producto propio. Al ser dos tipos de narración distintas no se pueden comparar, pero AMC está haciendo un gran trabajo. Tenemos una serie de zombis que emociona y conmueve. Una serie de zombis, a veces, sin zombis. Hay capítulos que los zombis son meramente anecdóticos, centrándose en lo que realmente importa: los personajes y su evolución en estas condiciones extremas.

El pasado 14 de octubre, coincidiendo con el final del festival de Sitges, llegó la tercera temporada de The Walking Dead. Este nuevo comienzo ha empezado por todo lo alto, cumpliendo con las expectativas que dejó el cierre de la temporada anterior: acción, drama, zombis y sangre, otra vez con Ernest Dickerson en la dirección y Glen Mazzara en el guión.

Como he dicho, nada realmente termina, es posible que el protagonista de la serie, Rick, muera, pero no por eso significa que deba terminar, el camino sigue. Pero este texto sí que tiene final.
Hasta aquí os he explicado cómo ha llegado a formarse esta sociedad zombi y como el subgénero de serie B de los 70-80 ha terminado por convertirse en un género por sí solo. Ahora solo falta a esperar a ver cómo sigue este camino…

De momento, con la adaptación del cómic al videojuego dell género de aventura, que no tiene mala pinta. ;)


Gracias por leerme y ¡comentad!
=)
Yippee Ki Yay Motherfucker

jueves, 4 de octubre de 2012

EL CABALLERO OSCURO



Hola a tod@s

Esta entrada, como prometí, es una reseña sobre la trilogia de Batman de Nolan, así que primero de todo: quién no haya visto The Dark Knight Rises o cualquiera de las películas de la trilogía de Nolan es mejor que pare de leer pues se comerá unos cuantos spoilers. A parte, obviamente, me abstendré de hablar del Batman de Tim Burton, y su estilo completamente gótico y expresionista. Y menos aún de compararlos. 

Nolan quiso eliminar el rastro de cine familiar y centrarlo más en nuestro mundo real y actual con personajes más humanos: marcando una nueva manera de enfocar el cine de superhéroes.

Para realizar el guión de estas películas se inspiraron en los cómics guionizados por Frank Miller que empiezan con el Año Uno y los crossover de la saga Legacy.

Este nuevo enfoque venía muy bien al personaje, pues, realmente, ha creado unas películas de Batman, pero sin Batman. Fijaos que los personajes, más bien creados y trabajados son los enemigos, los que realmente le dan el toque al film. A estas películas les quitas el murciélago y la cinta funciona igual. Y eso es un gran mérito (lo malo por eso, es que puede ser pesado y raro, ya que muchos queremos ver una peli de Batman no de mafiosos). 

Pero, por contra partida creo que Nolan está sobrevalorado, obviamente es de los mejores directores de ahora, pero está MUY sobrevalorado. Si más nocreo que les da demasiado enfoque político, social y la doble moralidad e integridad de las personas, demasiado cacao para un superhéroe (pero, también hay que decirlo, lo sabe desenvolver bien) y que lo más importante, para dicho personaje: las escenas de acción, Nolan tampoco es tan bueno dirigiéndolas o si más no para mi gusto. 

Ahora, no me mal interpretéis es un gran director y nos ha brindado la mejor trilogía de superhéroes hasta la fecha. Pero, con sus decadencias, claro está. Aun así, no discuto que es de los mejores en puesta en escena, en fotografía y grandes planos de escenarios y en darle buen uso a los efectos especiales. Sublime. Pero  en la buena dosis radica la cura;  creo que con el tiempo se le ha dado demasiado rienda suelta; los productores no han sabido cuando darle un toque (eso o han metido demasiado la mano en ciertas cosas, no sé qué pensar). Así pues llegó este director, que no es nada malo en absoluto, pero tampoco es un puñetero Dios como muchos afirman. 

Empecemos, poco a poco veréis como me explico mejor estas líneas que habéis leído. Hasta aquí el prólogo. “…And here we go”. 

En 2005 apareció una nueva película del murciélago, Batman Begins, que anunciaba una nueva trilogía. Aquí ya nos dejaban claro que querían acercar más a los personajes, eliminar la asociación de las películas de superhéroes como cintas de entretenimiento; quería hacerlos más humanos, con temas más profundos: como el honor, la integridad, la ética, el heroísmo, etc. Y realmente, no fue un mal intento, la trilogía empezaba muy bien.


Esta cinta resultaba ser una película de Batman en condiciones: muy bien hecha, filmada de manera impecable, con una trama no muy complicada, muy bien desarrollada y siendo muy fiel al cómic. Se centraba completamente en el origen del superhéroe Batman/Bruce Wayne, haciendo énfasis en su dualidad cargada de miedos y culpa.



Para empezar los inicios del caballero oscuro utilizan al villano Ra's Al Ghul y La liga de las sombras. Un perfecto y muy acertado punto de partida para narrarnos sus orígenes. Claro está que se anularon detalles fantásticos sobre Ra´s como su inmortalidad y los Pozos del Lazarus, sino la credibilidad se hubiera perdido en cuestión de segundos.

Liam Neeson se encarga de interpretar al mentor y enemigo del murciélago, villano central de la película. Siendo fieles al cómic Ra´s quiere que Wayne se convierta en su sucesor y guie a la Liga de las sombras para destruir la ciudad corrupta de Gotham, y así pueda renacer de sus cenizas limpia y purificada. Pero Wayne no está de acuerdo, cree poder vencer el mal y destruir la corrupción sin necesidad de un genocidio, convirtiéndose en un símbolo: no quiere ser un héroe ni un justiciero o vigilante, sino una leyenda para poder propagar el miedo a aquellos que se benefician de él. Y aquí señores tenemos el origen, para mi gusto, de uno de los mejores superhéroes de la historia.



Una cosa que me gustaría destacar es el gran reparto que contiene este film, todos escogidos perfectamente y que bordan su papel. Christian Bale como Batman/Bruce Wayne, Liam Neeson como Ra´s Al Ghul, Michael Caine como Alfred, Gary Oldman como Gordon, Cillian Murphy como Espantapájaros (a mi parecer muy buena elección y además buen acierto en hacerlo aparecer en todos los films), Tom Wilkinson como el capo mafioso de turno, Morgan Freeman como Lucius Fox y Katie Holmes es Rachel Dawes, personaje creado para esta trilogía, amiga de la infancia de Bruce Wayne y para mí un desastre que fuera esta actriz la que la interprete (es una de las cosas que fallan en el film), suerte que en la secuela fue reemplazada por Maggie Gyllenhaal.

Una de las cosas que me encantaron del film fue la gran banda sonora compuesta por el maestro Hans Zimmer.



Para realizar este film se basan en diferentes cómics: el Año Uno dónde profundizan en las personalidades de Bruce Wayne y Jim Gordon dotándoles de humanidad y un oscuro realismo, definiendo así el tono detectivesco que siempre ha acompañado al murciélago.



Y sobre todo en los cómics de Ra´s Al Ghul, presentando uno de los villanos más vigentes y representativos del universo Batman. Este personaje se convirtió en uno de los más constantes y con la famosa Liga de las Sombras, en que Ra’s creía que Batman es el único capaz de ocupar su lugar…


También me gusta como solucionan el tema de la inmortalidad de Ra’s: incialmente es interpretado por Ken Watanabe y servido por un hombre llamado Henri Ducard, a quien da vida Liam Neeson. Pero después de la muerte de Ra's al Ghul Bruce Wayne, en Gotham,  vuelve a oír su nombre. Y claro, en verdad nunca lo vemos morir, porque quien muere no es más que un señuelo... siendo el llamado "Ducard" la auténtica Cabeza del Demonio.


Quiero decir que, para mi gusto, las escenas de acción del film flojean bastante, no son malas para nada, pero los combates cuerpo a cuerpo son suaves. Pero en este film cumplen su función.


La película nunca se diluye. Pese a sus más de dos horas de duración, transcurre casi sin perder consistencia de principio a fin. Y, lo que me gusta mucho, funciona muy bien como drama además que aún mantenga el entretenimiento.

Todo lo demás muy bien: guión, trama muy bien realizada, personajes, interpretaciones, dirección… TODO INCREIBLE. Era completamente una película de BATMAN.

Salí del cine con ganas de más, mucho más...

 

Y en el año 2008 llegó el estreno de The Dark Knight, con uno de los mejores villanos de la saga y el némesis per excelencia de Batman: el Joker.


Siguiendo los parámetros de toda narración primero tuvimos el inicio del caballero enmascarado, su planteamiento: sus orígenes. Ahora necesitamos un nudo: su caída. Una destrucción creada por la mente perversa y desquiciada del Joker (aunque su caída más grande no serie hasta la llegada de Bane).

 
Aquí, Nolan, juega sus cartas y realiza una secuela completamente atípica y poco convencional alejándose del personaje de Batman y el planteamiento dramático de la primera parte. En esta continuación se centra más en profundizar los personajes y las relaciones entre ellos de una manera muy calculada. Se aleja bastante de la fidelidad de los cómics (sin dejarlos de lado claro) e intenta hacer su propia versión, sobre todo la relación entre el héroe y su enemigo. Un golpe maestro sin duda.


Aunque NUNCA hay que olvidar que estamos ante una película de Batman. Pero bueno, en cierta manera aquí aun consigue mantener el estilo detectivesco y de suspense del cómic (en la tercera parte eso se lo pasa por los c…). 

Creo que hace falta una digna presentación del personaje del Joker antes de hablar de la versión del Caballero Oscuro.

Este personaje salió por primera vez en el número 1 de Batman (1940), en Batman contra el Joker. Esta aparición fue reeditada en 2005 en el cómic El hombre que ríe y está considerado como la versión definitiva del primer encuentro de Batman con el Joker. 

Tiene este título a modo de homenaje porque el personaje en el que se inspiraron físicamente para crear al Joker es el protagonista de la película con el mismo nombre de 1928 dirigida por Paul Leni.


El hombre que ríe es la versión cinematográfica de la novela de Victor Hugo, donde el actor Conrad Veidt es el protagonista. La historia está ambientada en Inglaterra del siglo XVII y nos explican como un joven muchacho sufre el castigo del rey por culpa de su padre. Lo deforman quirúrgicamente y condenan a reír para siempre.  

Bueno, podéis ver un poco la relación, ¿no? Este cómic nos presenta al Joker como un extraño criminal que amenaza con matar a famoso millonarios y también lo que será su arma más peligrosa: el gas de la risa. Este cómic también validó la historia de El hombre de la capucha roja y La broma asesina. Creando el personaje del Joker al 100 %, un psicótica asesino de masas con una mente criminal perfectamente desquiciada. 


Pero, obviamente, Nolan creó su propia versión del Joker. Siempre con el objetivo de hacer a los personajes más humanos posibles y cercanos a nosotros en este film, como ocurrió con Ra’s, lo fantástico no tenía sitio y, por lo tanto, eliminó el malvado gas de la risa.

Ahora, hablaré del Joker interpretado por Heath Ledger, que también tiene tela…


Primero de todo, me gustaría decir que aunque creo que ha creado un Joker perfecto, lo ha suavizado bastante (puede ser que por la maldita clasificación de edad del film) en una especie de chiflado con gran labia y menos asesino, ya que lo vemos ejecutar más veces a villanos que ha inocentes, pero bueno. También hay que leer más allá de lo que vemos en pantalla… y lo que hay es bastante bueno.

Para crear este Joker se mezclan distintos comics, pero sobre todo reina la versión creada en 1988 por Alan Moore y dibujada por Brian Bolland: La broma asesina, re-editada en 2008. Este cómic se considera la versión definitiva del Joker y no solo usa el personaje en si del Joker, sino que también su aspecto físico (un poco más demacrado en el film). 

 
Alan Moore profundiza la historia escrita en El hombre de la capucha roja para explicar un origen del Joker. Hecho que no gustó del todo a la mayoría de fans ya que le quitaba potencia al personaje y misterio (y, sinceramente, en mi opinión no era necesario explicar un origen). Pero por suerte Nolan no lo hace. Ya pudimos ver el origen del Joker en la versión de Tim Burton de 1989 que también se inspiró del mismo cómic. 



Para esta película, Nolan optó por no haber origen, simplemente convierte el pasado del villano en un enigma y eleva a nivel superior la figura de antítesis, oposición, de Batman. Opta por elegir la parte más oscura y loca del personaje del final del cómic, en que él mismo admite no recordar claramente como era su pasado y siempre lo reinventa, una mente desquiciada. Para poder realizar bien esto establece una narración lineal en el film y no como en su antecesora, Batman Begins, de montaje paralelo y con flashbacks. De esta manera consigue no explicar el origen del villano haciendo su creación un gran enigma y, a la vez, encanto del personaje, volviéndolo un criminal misterioso sin pasado conocido y dejando fuera la historia de El hombre de la capucha roja.

Nolan para darnos esta imagen en el film, el Joker explica dos versiones posibles a sus cicatrices y deformación de la cara. Dando a entender que no recuerda lo que ocurrió, a veces recuerda unas cosas y a veces otras distintas, prefiriendo un pasado de múltiples opciones. También el director lo hace para enseñaros la gran mente criminal que está hecho, ya que puede ser que invente una historia determinada dependiendo de la víctima y el efecto que le pueda causar.

Primero tenemos la versión del mafioso, en que atribuye sus cicatrices a su padre que tras matar a su madre frente a él, le raja la cara para no verle tan serio.



La segunda versión que tenemos la explica a Rachel Dawes y esta vez le dice que él se realiza los cortes con la intención de apoyar a su esposa que había sido desfigurada por un matón pero ella termina abandonándolo.



Y, aquí habéis podido ver más o menos de dónde surge este personaje del Caballero Oscuro, para mí, sin duda el mejor Joker de todos. Pero no acaba aquí, ya que este personaje da de que hablar. Para convertirlo en un auténtico agente del caos más allá de la siempre presente lucha de la anarquía y la maldad (Joker) contra el orden y la justicia (Batman), Nolan le añade la personalidad del Joker de El pez sonriente/Elsigno del Joker de 1978 de Steve Englehart en que el caballero enmascarado ya no es una frustración de sus planes, sino la parte central de su diversión de su carrera criminal. 



De La broma asesina también usan su hilo argumental principal dónde el Joker quiere demostrar que cualquier persona en una situación excepcional y sometida a una gran presión puede convertirse en un monstruo como él. En el cómic lo intenta con Gordon, pero en el film lo cambian por Harvey “Dos Caras” Dent. 

Básicamente, el Joker tiene todo el peso de la película y veamos porque y como afecta a nuestro protagonista. Inicialmente es la figura opuesta de Batman, pero veremos como también es muy complementaria. Esto lo veremos en el paralelismo de las acciones que tienen cada uno. Solo hace falta ver la presentación que tienen los personajes de manera idéntica, me explico:

La primera escena que vemos del film es la presentación del villano, como este atraco a un banco de la mafia junto con otros hombres disfrazados de payasos. Y como uno a uno los eliminará, de manera estratégica, para quedarse con todo el dinero. 


Justo después llega la escena en que presentan a Batman, y ¿qué es lo que pasa? A parte de combatir a los mafiosos se ve obligado a reducir a unos imitadores vestidos igual que él que quieren tomarse la justicia por su mano.



Uno para el mal y otro para el bien son capaces de crear seguidores a sus ideales pero no es tan hechos para trabajar en equipo. Viven en una sociedad que no está dispuesta a aceptarla, o al menos la mayor parte. 

Son las dos caras de la moneda, opuestas, pero se complementan. 



A parte de la trama principal que utilizan, también se generan diferentes sub tramas, como por ejemplo la trinidad que se crea entre Batman, Gordon y Dent contra la corrupción y la mafia de la ciudad. 



Esto es una influencia clara del cómic El largo Halloween de 1997, dónde el comisario Gordon es quien captura los delincuentes y los lleva ante la justicia, Dent (Aaron Eckhart), fiscal del distrito, los encarcela y Batman es la fuerza ejecutora que actúa donde la policía no puede llegar (y quiero destacar la escena de la captura de Lao en Hong Kong, increíble).


Pero, como siempre, el Joker tiene algo que decir.

Volviendo a recuperar la trama principal, Joker consigue coger al Caballero Blanco de Gotham y darla la vuelta, elevarlo al mismo nivel que ellos. De este modo con la conversión de Dent al temible Dos Caras supone la victoria del Joker hacia Batman, Gotham y todos sus ciudadanos; la locura es como la gravedad, solo falta un empujón.

Aquí también reside la inteligencia de Nolan en el guión, durante toda la película vemos como Bruce busca el día que podrá dejar de ser Batman y poder estar con Rachel. Entonces, ve como con Dent eso es posible: un símbolo con rostro que ha detenido a gran parte de la mafia y que es un gran símbolo para la ciudad. Como veis perfecto para ser un objetivo del Joker.

El personaje de Dent esta dibujado a la perfección y sobre todo si sabes que le sucederá, si conoces los cómics. Me encanta la frase que dice “o mueres como un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en el villano”. Justo lo que le pasa a él. 



La conversión a Dos Caras, tal y como sucede en este film, también es un buen giro de guión, dejando a un lado la parte de su quemadura al ser rescatado, su frustración más grande es la perdida de Rachel. Y... porqué matar a la actriz protagonista justo a la mitad del film y que tenga éxito tiene mérito, sí señor, Nolan, ¡olé tus cojones! Un final muy trágico para este triángulo amoroso, Rachel muere pensando que Bruce prefiere salvar al fiscal antes que a ella.


Aquí, vemos como por culpa de la corrupción y el mal, Dent, lo pierde todo. Así pues sus ganas de proteger la justicia y su funcionamiento se ven perdidas sucumbiendo al caos del Joker. De esta manera vemos como, a parte de su “doble cara”, su destrucción física y moral se ve simbolizada en su moneda de dos caras, oscurecida por un lado por culpa del accidente, que siempre lleva encima: él mismo elegía su propia suerte.

De esta manera el Joker también vence contra Batman robándole toda oportunidad de volver atrás y dejar de ser el héroe enmascarado y vivir feliz. 

A continuación podréis ver, para mí, unas de las mejores escenas de interpretación del Joker y Dos caras. La escena es la del hospital en que el Joker se presenta como un agente del Caos y finalmente acaba de arrastrar a Dent al lado oscuro.



Es una lástima, el hecho de la muerte de Heath Ledger antes de finalizar el film, porque se nota que no pudieron filmar todas las escenas que tenían del Joker, su detención final es de broma aquí faltaba algo… Pero bueno también, de esta manera, ayuda a dibujar más aún al Joker de los cómics, ya que este nunca muere. Si no se ve el cuerpo del Joker muerto, este no lo está, así que en el film podemos entender que el Joker podría dar más guerra y Batman no puede matar, ya que acabaría renunciando al principio que lo diferencia del Joker y esto le daría la victoria. 

Increíble, ¿verdad? Cómo puede correr el peso de toda una película como esta en un solo personaje… Pues este es el Joker.

Solo que es una lástima ver como Dos Caras acaba reducido simplemente a los coletazos finales de una mente rota… Y no lo acaban aprovechando más, simplemente se convierte en el as en la manga del Joker.


Realmente es un personaje que podía dar mucho más de sí, su aparición es muy floja aunque decisiva. En este momento vemos como toda la película todo su proceso se determina aquí… Y todos son portadores de una máscara, no solo Batman. En este punto de la película volvemos a encontrar al trio que se había formado, pero un poco distinta. En media hora de cinta Nolan y Eckhart consiguen borrar del mapa al Dos Caras de Tommy Lee Jones de Batman Forever, normal esta película estaba condenada al olvido…

 
Como siempre el camino del héroe suele ser solitario y el Joker no puede ganar… así pues Batman asume todas las responsabilidades de Dos Caras, con tal de que Gotham recuerde al verdadero Dent y no pierdan la fe en la justicia. Finalmente, la mentira acaba siendo la única opción para mantener la sociedad a salvo y Batman pasará a ser perseguido como un villano en camino a la marginación. Porque es lo que Gotham necesita en este momento.... Todo un héroe.



Y aquí tenemos la caída del murciélago… Con un final así ¿quién no esperaría impaciente una tercera parte y remate final a la trilogía? 

Hay otros temas que no he querido tratar, ya que los consideraba muy pesados en el film… y entonces lo hubieran sido mucho más aquí, y se trata de la siempre moralidad de las personas que Nolan no se cansa de repetir. Y aquí en la trilogía de Batman se representa mediante Alfred, su fiel mayordomo, con su frase: Batman no es un hombre pero Bruce Wayne sí lo es. En fin, ya me entendéis.

Por lo que se refiere a la acción, aquí ocurre lo mismo es bastante justita, pero tiene momentos estelares como el enfrentamiento de Joker y Batman en la carretera. Sublime, una gran escena, nunca me canso de verla.



Tampoco hay que olvidar el gran trabajo, otra vez, de la banda sonora de Hans Zimmer y James Newton Howard, es increíble. 



Bueno, estábamos ante una película de Batman mucho más intelectual que la anterior y bastante mejor (fui a verla al cine tres veces), la mejor película de Batman hasta la fecha. Además, contaba con una gran escena final: un Batman cansado, destrozado, herido y huyendo de la policía hacia a la soledad y el destierro… Y ¿ahora qué? Como se supera esto, ¿cómo será el final? Vamos, otra vez salí del cine como loco para verla continuación, su final, su renacer.

Así pues estábamos en el punto de: y… ¿ahora qué?

Después del éxito del Caballero Oscuro internet se llenó de debates sobre su secuela, y sobre todo se comentaban los diferentes villanos que podrían salir. Los foros se llenaron de multitud de nombres: Enigma, Hugo Strange, Pingüino, etc. 

Todo este revuelo es normal, la sombra que dejó el difunto Heath Ledger como Joker era enorme e hizo que el Caballero Oscuro dejara el listón muy alto. 

Así pues este año, 2012, llegó el cierre de la trilogía de Batman de Christopher Nolan, The Dark Knight Rises, y consigo traía un villano poco conocido: Bane


Estábamos ante el desenlace de Batman y todo el mundo esperaba algo épico, brutal,… vamos, una leyenda, pero como ya se sabe los finales son difíciles. 



Ante todo quiero decir que, por supuesto, la película me gustó, es buena: la cinematografía, la puesta en escena, la fotografía, un montaje increíble, los actores y su interpretación y, esta vez, incluso la acción mejora (tampoco tanto, no os flipéis, hay cosas que fallan). Se nota que hay un buen realizador y un gran equipo detrás de la película. Pero, para mí, lo único que falla es el guión, podría haber sido mejor, para mi gusto explica muchas cosas innecesarias y otras cosas más importantes muy poco o casi no las explica. 

Directamente creo que Nolan se preocupó de cerrar satisfactoriamente la saga, intentando complacer a todos los fans y no de ofrecer un producto que desprenda la fuerza necesaria para tener una identidad propia. Obviamente al ser el final, es muy importante recordar el recorrido y atar los cabos, pero ha sido en exceso.


Creo que el objetivo que tiene el film y las malas expectativas que se le dieran fue su fallo. A malas expectativas me refiero que todo el mundo le dio el enfoque equivocado: el objetivo primordial del film casi se podría decir que no era  explicar el final de Batman, todo el mundo se preocupaba más en acabar con el recuerdo del Joker… Mal, muy mal.

Creo que el recuerdo del Joker no era necesario en esta película, cada villano tiene un objetivo en el film y la elección de Bane para finalizar la historia de Batman era perfecta. Creo que era la mejor apuesta. 


Como bien he dicho, cada película ha de tener identidad propia y tener su villano, la primera tenía a Ra´s Al Ghul, perfecto para explicarnos el origen del murciélago, la segunda tenía al Joker, que su mente caótica funcionó perfectamente para la caída de Batman y en la tercera película y final de Batman está Bane. Lo malo es que este nuevo villano se ve perjudicado por la incontrolable ansiedad del público de superar al Joker. Bane no puede superar al Joker, pues el Joker no tiene cabida en La Leyenda Renace, directamente Bane ya es superior al Joker en este film.

Hay que recordar que venimos del Caballero Oscuro, el Joker ya casi ha dejado fuera de combate la mente de Batman. Y a estas alturas quién mejor para rematar la faena que el villano que tiene el título de romper, literalmente, al murciélago.

Ahora es justo que os explique porque creo esto de Bane y mi entusiasmo por él.

El acierto de Nolan fue coger un personaje poco conocido, a no ser que uno sea fan de los comics. Apareció por primera vez en 1993 y se trata de un criminal superdotado adicto a la droga veneno que le da una fuerza sobrehumana. Es un personaje físicamente e intelectualmente igual que Batman, además se le considera uno de los enemigos más letales del Caballero Oscuro: es el criminal que le infligió su derrota más dolorosa y contundente. Cuando vi que para el guión de la película se basaba en la serie de comics de La caída del Murciélago, con una de las imágenes más recordadas de los comics de Batman, me quede completamente sorprendido… La cosa prometía. 


Bane es perfecto para derrotar a Batman, realmente es mejor villano que el Joker para el cometido de esta película, a diferencia del Joker, Bane sabe exactamente lo que quiere: a Batman muerto y Gotham en ruinas. Y quiero remarcar que Bane está considerado como el perfecto némesis, un igual a Batman convertido en una imagen distorsionada como la antítesis de los valores e ideales del Murciélago. Ambos son dos hombres hechos a sí mismos, cimentados sobre motivaciones radicalmente opuestas. Simplemente perfecto. Era el enemigo perfecto para acabar la trilogía de Batman. 


Pero había un problema: el ego de Nolan. Básicamente hace con The Dark Kinght Rises lo que quiere. Que al acabar de ver tres horas de película tengas que preguntarte ¿Qué ha pasado aquí? Una excesiva repetición de elementos que no hacían falta y un gran descuido de otros que eran más importantes. Como puede ser que se pase una hora y media de película de planificación y se resuelva todo en una gran pelea de cinco minutos… Aquí falla algo.

Bueno, iré por partes. Primero de todo hay que volver a recordar que es una película de BATMAN. No es ni Origen, ni Memento, ni El truco final, no necesitamos ni tantas sub tramas, ni giros de guión forzados… Es bien sencillo. Para lo que hay que explicar exagera demasiado. Empieza bien, poniendo buenos temas sobre la mesa, con buenos arcos argumentales como la prisión del foso y la bomba del estadio, todo indica una buena película épica. Pero al final todo queda resumido en un ¿y ya está?   

Segundo, acabé harto del típico tema (ya muy cansino) de: Batman no es un hombre pero Bruce Wayne sí lo es. Cansado de ver como expone los mismos temas y conflictos de un hombre que intenta ser un símbolo para su ciudad o en analizar y comparar el sentido del deber y la justicia. Que ya van tres películas hablando de lo mismo… Eso sí, quiero remarcar el papelón que hace Michael Caine en un escena en que debaten estos mismos temas. Lo hace tan bien que podrían haber dejado solo para este momento que incluso suelta lagrimita, muy buena interpretación. 

Tercero, el hecho de le doy cuatro ostias al guión y me la suda porque soy Chrsitopher Nolan. Sí, lo siento, nada más el momento en que te explican que están creando una especie de energía ilimitada para el planeta y que esta puede acabar siendo una bomba nuclear, todo queda de lo más previsible, de fábrica de guiones. Llega un punto que la película se convierte en esto:



Y como escogió a un villano poco conocido podía elegir los elementos que quisieran del personaje y eliminar los que no. Por supuesto, para hacer más creíble a Bane eliminaron la droga que lo hacía bestialmente fuerte. Pero después se pasaron por el forro completamente el origen de Bane, solo respetaron que fue miembro de La liga de las Sombras, porque todo la historia que explica sobre Talia [WORST DEATH EVER]: la de un bebé que nació en la cárcel es la de Bane, dejando esto para un giro de guión que hace que parezca más una telenovela (si habéis visto el film lo entenderéis) que no un film de Batman, pero bueno… El señor Nolan hace lo que quiere. 

Después, hablemos de la figura de Bruce Wayne en el film: se pasa casi toda la película sin el traje puesto, pero bueno aun es comprensible. Lo que no entiendo es que se pase la primera hora del film debatiéndose si volver a ponerse la máscara o no y después de malas a buenas, en un plis plas vuelve ser Batman. Y, otra vez, la maldita manía de repetir temas, el hecho de volver al guión de la primera película y mostrarnos su alzamiento, como cae en un pozo para encontrar su valor para llevar acabo su cruzada, esto ya está visto. Por qué… ¿para qué nos caemos? Y luego, sin olvidar la curación sorprendente que tiene de la espalda, que más bien parece milagrosa, pero como dijo Ra´s Al Ghul: la voluntad lo es todo. Y, finalmente, me gustaría decir, que la película de Batman pierde todo espíritu de los comics, ese tono detectivesco que tenían y que mantenían las dos películas anteriores. Todo reduciendo a una gran pelea campal final. ¿Dónde está Batman saltando de azotea en azotea? Bueno, es posible que en la dirección que iba la trilogía no fuera necesaria, pero estoy seguro que más de uno está de acuerdo conmigo.

Podría seguir quejándome, pero me gustaría tratar otras cosas. 

Está claro que este film plantea un tono diferente en la historia, un poco más cercano a lo que vemos usualmente en los comics (demasiado cercano para mi gusto, demasiadas emociones). Como he comentado el  film tiene algunos defectos, pero no deja de ser un gran film. Es un final, y el final a las sagas cinematográficas siempre crean sensaciones contradictorias.

Obviamente las interpretaciones son increíbles, cada actor cumple su papel al cien por cien, pero en ningún momento consiguen emocionar (solo Alfred en el momentito que he dicho antes) y eso es grave. Tienen a un personaje como Bane que permite dar mucho más peso en la película del que da, se ve reducido a alguien cachas manipulado que suelta un par de frases buenas. Realmente creo que es un personaje que se merecía un clímax mejor del que le dan.

Personalmente, creo que el hecho es volver a meter la historia de Ra´s, para mi gusto queda muy repetitivo. Y estaba bien mencionar que Bane formó parte de la Liga de las Sombras y la aparición estelar que tiene Liam Neeson. Con eso ya quedaba todo bien dibujado. El error para mi es Talia, un personaje muy superficialmente tratado que queda como anecdótico. Creo que como segundo villano hubiera quedado mejor Dos Caras, que todo hubiera sido una mentira aún más grande y no estuviera muerto, que lo tuvieran encerrado en algún lado y, para destruir Gotham, Bane lo libera y lo muestra ante todos, creo que es mejor solución que leer una carta de Gordon delante de todos dónde se puede dudar su credibilidad.


Pues sí, una lástima como acaban tratado Bane porque Tom Hardy borda el papelón. El actor tuvo el reto de actuar con la máscara que le tapaba completamente la boca haciendo inteligible su discurso. Se pasa toda la película para interpretar su personaje usando solamente los ojos y las cejas. Hay que ser muy buen actor para poder hacer un personaje así y hacerlo creíble. A mí me hizo olvidar completamente al Joker. Sin duda el mejor personaje del film. 
Otro personaje que vale la pena hablar es de Catwoman, en internet ha arrasado. 


Anne Hathaway consigue ser la Catwoman/Selina Kyle del cómic. La forma de andar, de moverse, de girar la cabeza y su melena y ya sin hablar del traje ceñidito que lleva, espectacular solo le falta el látigo. Pero, creo que en el universo que ha hecho Nolan de Batman es completamente inverosímil, es un personaje que me sobra mucho, realmente incluso me molesta cuando aparece. Lo siento, es posible que me pueda el recuerdo del Catwoman de Tim Burton por Michelle Pfeiffer ^^.

Me gustaría decir, que esta vez, en El Caballero Oscuro: la leyenda Renace me ha gustado la acción. Quiero remarcar dos momentos:

La primera es la escena inicial dónde nos presentan a Bane, la escena del avión. Es increíble, cine al más puro estilo de 007, una escena donde nos muestran la perfecta mente criminal que está hecho.

Y la segunda es el primer encuentro que tiene Batman con Bane. Una pelea muy bien coreografiada y filmada, además sin banda sonora, es increíble. Cuando la vi se me hizo raro, pero luego tiene todo sentido, no puede haber música porque nada más empezar Batman ya ha perdido, no puedo ganar (todo un genio Nolan). Y como era de esperar, y como muchos fans queríamos ver: Bane rompe al murciélago, increíble. 


 A favor tengo que decir que con todo esto que he explicado la película en ningún momento se hace pesada, es más, fui dos veces a verla al cine. Está bien porque en ningún momento paran de suceder cosas, lo malo es que la mayoría de cosas quedan desaprovechadas. 

Y finalmente, llegamos al cierre del film y de la trilogía, personalmente lo veo muy autocomplaciente, un final bonico que ayuda a cerrar de manera correcta la serie. La lástima es que, como he comentado antes, no consigue crear un producto con identidad propia. A lo mejor no hubiera estado mal que esperar un tiempo más en finalizar del todo bien el guión y cerrarlo a la perfección.



Como habéis visto Batman consigue ser una leyenda, pero como dice “V” (V de Vendetta): puede morir el hombre, pero no los ideales. Batman no muere, logra la inmortalidad que necesita toda leyenda, mejorando el truco empleado por R´as Al Ghul para fingir la vida eterna, superando así una vez más Bruce Wayne a su mentor. Y como dijo Dent: “o mueres como un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en el villano”, Batman muere como un héroe convirtiéndose en leyenda. 

En este punto debería mencionar el papel de Robin en este film de Nolan. Otro punto a favor de este director. Robin no es un mero acompañante o escudero del caballero, se convierte en si sucesor como protector de Gotham, un nuevo Batman. ¿Posible continuación? No lo sé, pero es verdad que existen los cómics de El regreso del Caballero Oscuro.




















La segunda foto es un fake, pero quien sabe en un futuro… si la cosa sigue. A mí me gusta. 

Bueno, pues eso, vemos un Bruce retirado (por el momento puede…) y un Batman renacido y convertido en leyenda. Ahora solo falta ver que pasa dentro de 10 -15 años cuando alguien decida rehacer la figura del Caballero Oscuro…

Y otra vez no puedo dejar de lado la gran banda sonora de Hans Zimmer.



Para terminar, quiero decir que la película me ha gustado, pero creo que no quedara tanto en el recuerdo como las otras dos, no da tanto de que hablar, solo de una posible continuación. Creo que The Dark Kinght Rises (7) no llega al nivel de The Dark Kinght (9) y también es inferior a Batman Begins (8).

Eso sí, nadie le quita el mérito a Nolan y a su equipo por habernos brindado la mejor trilogía de superhéroes que se ha hecho hasta la fecha. Sin duda.




Y aquí está mi reseña de la trilogía de Batman de Nolan. Espero que os haya gustado si es que habeís leido hasta el final. A parte de leer los cómics y haber visto las películas, para hacer esta entrada también he utilizado información de wikipedia, obviamente, y también con la ayuda del blog Los mejores comics de Batman. Es un blog muy interesante y os podreís descargar los comics, os animo ha hecharle una mirada.

Como siempre gracias por leerme y comentad.
Un saludo.

Yippee Ki Yay Motherfucker.